Descubriendo el Misterio en el misterio

¿Qué descubro de Dios a partir del ser humano?
¿Qué descubro del ser humano a partir de Dios?


Como pudieron leer en la reflexión anterior, en el misterio del ser humano, podemos descubrir el Misterio, es decir, a Dios. Por ello, he elegido este tema, por que lo sobrenatural o trascendental son parte de nuestro origen y naturaleza, que nos conducen hacia la Verdad. Además, ha sido un tema bastante discutido, por esto se le conoce como la "cuestión sobrenatural", teólogos como Karl Rahner, Henri de Lubac, Hans Urs von Balthasar, Juan Alfaro, han hablado sobre ello; de manera que durante las semanas posteriores, trataré de profundizar en el "existencial sobrenatural", de Rahner, con el famoso giro antropológico trascendental que da a la teología después del Concilio Vaticano II; la "paradoja del hombre" de Lubac, que profundiza en el misterio del hombre en el misterio de Dios; el problema de la inmanencia y trascendencia de la gracia, planteado por Juan Alfaro, entre otros. 

Para realizar este trabajo, la experiencia primera que tengo, es aquella de ser persona, por mi propia naturaleza, siento la tensión hacia el Trascendente, al cual he tenido la oportunidad de encontrar e iniciar la aventura de conocerle y conocerme. Y en segundo lugar, me gusta cuestionarme y profundizar sobre lo primero, es decir lo sobrenatural, lo trascendental, al ser una pasión, considero que será más gustoso hacer el trabajo y más placentero para el lector. 

Sin lugar a dudas, la ponencia realizada por Monseñor Vittorino, supo ahondar en este tema de una forma sintética y exhaustiva al mismo tiempo. El escucharle me abrió el horizonte sobre la grandeza del ser humano y su tragedia, su dignidad y fragilidad.  


Comentarios

  1. Hola María
    Me ha gustado mucho su blog, las frases y la creatividad con lo que lo ha desarrollado.
    Mucho para reflexionar. Con respecto a la frase de Kierkegaard, lo veo de la siguiente manera. Ese pequeño guión que se encuentra entre las dos fechas que separan nuestro nacimiento y la que indica nuestro último día de vida terrena. En ese espacio, allí es el momento que tenemos para lograr encontrar ser saciados pero que lamentablemente utilizamos mucho tiempo y energía en lo equivocado, de ese trabajo incesante en el camino que nos lleva para poder obtener luego la plenitud, cuando seamos llamados en presencia del Absoluto, del Ser infinito, es el "tiempo" que tendremos para forjar llegar a la eternidad, pero necesitamos día a día esmerarnos con alegría, amor y armonía; caminar en esa ruta que nos lleva a la Verdad y palpar al Trascendente que nuestro ser a anhelado siempre.

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  2. Karla Gracias por tu comentario. Me ha gustado la analogía que haces de nuestra vida como el guion que separa nuestra fecha de nacimiento y de fallecimiento. Que grandeza la del ser humano y al mismo tiempo que miseria.

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  3. Hola Hermana María,

    Bastante profundo pero a la vez interesante el tema. Y coincido con Mons. Vittorino, todos siempre buscamos lo infinito

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